
(2005-05-10) Ikatz obtiene ya a través de Internet el 5% de su facturación por revelado de fotos. La empresa vitoriana, que ya tiene 22 comercios físicos, prepara ahora la puesta en marcha de quioscos que permiten imprimir imágenes desde la cámara digital sin necesidad de acudir a una tienda. Unos 30 aparatos de este tipo ya están situados en los establecimientos de Ikatz, que ahora pretende colocar nuevas máquinas en estaciones de tren y otros lugares públicos.
"El sistema nos está dando fallos con algunas monedas, que esperamos resolver pronto", explica Valentín Basáñez, directivo de la firma alavesa. A su juicio, estos quioscos son especialmente atractivos para los consumidores impulsivos pero no tanto para los coleccionistas. "La impresora que tienen hace que las fotos salgan más caras", asegura.
Este nuevo negocio está prosperando gracias a la generalización de las cámaras digitales. "Las analógicas ya no suponen ni el 20% de las ventas", explica Basáñez. Aunque en un principio muchos usuarios no revelaban sus fotos o utilizaban la impresora doméstica, cada vez son más los que acuden a laboratorios especializados o a las webs que ofrecen este servicio. "Es sobre todo el segmento femenino el que pide el papel, como recuerdo", prosigue.