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Grupo Correo no encuentra comprador para Ozú

(2004-01-11) Vender Grupo Correo, que lleva un año buscando un comprador para un portal cuyo 51% le costó hace tres años alrededor de 20 millones de euros. Aunque sólo se ha confirmado el nombre de una de las empresas interesadas, Tiscali, en Madrid circulan intensos rumores en torno a Wanadoo e incluso a la propia Telefónica.

Grupo Correo da ya por hecho que no podrá recuperar la inversión realizada y ha perdido el interés que tenía hace tres años, en vísperas de su frustrada salida a bolsa, por el mundo de Internet. Ozú ni tan siquiera figura en su web corporativo como unidad de negocio y lo ha subsumido en un apartado denominado "nuevas tecnologías" en el que aparece con una denominación ya anticuada, "portal generalista".

Y es que su interés publicitario está bajo mínimos. Su audiencia permanece estabilizada, según OJD, en torno a los 190 millones de páginas vistas, aunque ha caído en el ranking más utilizado por las agencias españolas de publicidad, el de Nielsen, donde en setiembre apenas alcanzaba una cobertura del 2% de los internautas.

A falta de otro valor diferencial, Grupo Correo lo vende actualmente como "el portal generalista español más visitado que no depende de un operador de telecomunicaciones". Pero ni siquiera esta afirmación es correcta ya que Tiscali e Hispavista tienen las mismas características y superan ampliamente en audiencia a Ozú.

El propietario del otro 49% del portal, la firma belga Palecom Technologies Investments, también quiere deshacerse de su participación. Esta empresa, con sede en la avenida de Broqueville de Bruselas, fue constituida en el año 2000 por un ciudadano luxemburgúes, por lo que guarda un enorme parecido con la trama del buscador Olé, cuyos accionistas emplearon sociedades fantasma en Bélgica y Luxemburgo para evitar a Hacienda a la hora de venderlo a Terra.

De forma paralela a la venta de Ozú, Grupo Correo está buscando un comprador para SAREnet, el proveedor de servicios Internet del que posee un 80% del capital. Con estas dos ventas, la empresa editorial desmantelaría toda su área de nuevas tecnologías, en la que apenas quedarían su división de comercio electrónico, La Trastienda Digital, y Media Trader, que se dedican fundamentalmente a prestar servicios a los propios portales multimedia de los periódicos.