
(2003-11-11) Javier Trigueros, ex director de Izenpe, la sociedad pública que gestiona el sistema de firma digital que promueven las instituciones vascas. El que fuera director de Organización y Sistemas de Información con el primer gabinete de José Antonio Ardanza sustituye en el cargo a Luis María Guinea, que sufrió un grave accidente en verano.
Trigueros dirigió Ejie, la sociedad pública de la que a su vez depende Izenpe, hasta 1997, momento en el que pasó a la empresa privada. En Nemonica; el industrial Emilio Barredo o el ex viceconsejero de Organización y Sistemas de Información, José Jaime García Vela.
En Izenpe le espera una ardua labor, especialmente de concienciación de la población y de comercialización de sus herramientas entre las empresas y entidades vascas. Tras tres años de trabajo silencioso, la firma digital que gestiona la sociedad que dirige debe enfrentarse ahora a una sociedad reticente a modificar sus costumbres. Según datos del Gobierno Vasco recogidos en Deia, apenas 10.000 ciudadanos de Bizkaia, Alava y Gipuzkoa disponen de una tarjeta con chip emitida por Izenpe.
La mayor parte de ellos representan a empresas que operan con la Consejería de Industria o son contribuyentes de la Hacienda de Bizkaia, que tuvieron esta primavera la oportunidad de enviar su declaración de la renta por Internet. Izenpe centra actualmente su esfuerzo comercial en los colegios profesionales que operan de forma habitual con la Administración.
Las conversaciones se encuentran muy avanzadas con el Colegio de Notarios de Gipuzkoa y con MCC, que pretenden emplear la firma digital para simplificar el proceso de registro de cooperativas. Según Deia, la Diputación de Gipuzkoa está estudiando incluso la posibilidad de obligar a todas las empresas de más de 24 trabajadores a que tengan su relación fiscal con la Administración a través de la firma digital.
Pero el mayor obstáculo al que debe hacer frente Izenpe es la Ley de Firma Digital que se tramita en el Congreso y que, según su redacción actual, impondrá un DNI con chip que hará las veces de tarjeta de identificación electrónica. Este proyecto de regulación, junto con el semi-monopolio de la Safelayer, en el que participa Euskaltel y en el que se basa técnicamente el del Gobierno Vasco.