Cybereuskadi

Una psicóloga vasca asegura que navegar más de 30 horas a la semana es síntoma de adicción

(2002-03-05) Periódicamente aparecen estudios y supuestos expertos que mencionan la gravedad de una nueva enfermedad, la adicción a Internet. El último caso ha surgido en las páginas de la edición Euskadi de El País, donde una psicóloga bilbaína, Kontxi Baez, asegura que navegar más de 30 horas a la semana "en tiempo de ocio" puede ser síntoma de un abuso desmedido de la Red.

Esta doctora sigue así la estela del grupo de profesionales de la salud mental de Madrid que ha creado recientemente un gabinete para tratar este mal, lo que recibió fuertes críticas de la Asociación de Usuarios de Internet (AUI). "Nos preocupa que los medios de comunicación realcen de forma sistemática lo negativo de la Red y la falta de ética de quien pretende aumentar su presencia mediática", razonó esta entidad.

Baez, que trabaja en el Centro de Salud Mental de Renteria, asegura haber recibido consultas por el uso desmedido de chats, juegos de rol "en cadena" y el correo electrónico. "La Red suele cubrir una serie de déficits de personalidad", explica la doctora, antes de recetar la "abstinencia" como medida de "desintoxicación".

Esta psicóloga no es la primera supuesta experta vasca en adicción a Internet. Hace ya cuatro años, El Correo y El Mundo dedicaron páginas completas a entrevistar a un catedrático de Psiquiatría de la Universidad del País Vasco que aseguraba que los afectados por este mal "mueven los dedos de la mano como si teclearan o movieran el ratón", incluso cuando llevan una semana sin conectarse.

Este es precisamente uno de los síntomas que aparecen en la lista de Goldberg, un profesional de la salud mental de EE.UU. que un buen día se inventó la adicción a Internet. Sin advertir de que se trataba de una parodia, creó una página web con todos los elementos necesarios para el diagnóstico del mal. Su lista de síntomas ha dado la vuelta al mundo por correo electrónico como si se tratara de un estudio científico y ha sido adoptada por un sinfín de supuestos expertos.

Un psiquiatra del Ayuntamiento de Barcelona, Juan Alberto Estallo, intentó hace tiempo poner las cosas en su sitio: "Hasta que no se vean adictos, no se puede asegurar que exista esa enfermedad". Estallo, que prefiere hablar de "abuso de recursos telemáticos", cree que los apocalípticos estudios sobre la droga del chat no son más que "intentos por aumentar la clientela de consultas privadas".

Y no sólo están involucrados los psicólogos. Un abogado norteamericano ha conseguido quitar a una mujer la custodia de sus niños en base a la desmedida adicción a la Red de su madre. Y un proveedor mexicano de acceso ha empapelado la capital azteca con anuncios en los que, copiando la publicidad de tabaco, advierte que "Internet produce adicción".